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Santa Hildegarda de Bingen:

Es una de los 25 Doctores de la Iglesia, cuando S.S. Benedicto XVI la nombró en Octubre del 2012 y aún ahora es un tanto desconocida y aún más sus escritos.

Una fuente recomendable para conocer su obra es este sitio:  http://www.hildegardiana.es

De uno de sus libros, Scivias, mostraremos unos textos, cabe mencionar que Santa Hildegarda tuvo ciertas visiones y de ellas hizo los escritos pertinentes según ella misma indica:

“Y proclamé y escribí estas cosas no según la fantasía de mi corazón o el de cualquier otro hombre, sino tal como las vi, oí y percibí en los Cielos, por los secretos misterios de Dios.
Y de nuevo escuché una voz que me decía desde el Cielo: Clama, pues, y escribe así….

EXTRACTOS:

2. Lucifer se ensoberbeció y fue arrojado de la gloria celestial

Lucifer, que por su soberbia cayó de la gloria celeste, era tan grande y luminoso cuando fue creado, que no sintió defecto alguno ni en su belleza ni en su fuerza. Así, al contemplar su propia luz y ponderar la energía de su fuerza, descubrió la soberbia, que le prometió lograr cuanto quisiera emprender. Y, viendo un lugar donde imaginó que podría subsistir, ansiando exhibir allí su belleza y su fuerza, murmuró en su corazón sobre Dios: «Brillaré allí como Él aquí». Entonces todos sus ejércitos le dieron su consentimiento, diciendo: «Lo que tú quieres, también nosotros lo queremos». Y cuando, en la soberbia enaltecido, trató de cumplir lo que había tramado, la ira del Señor, extendiéndose como calígine de fuego, lo abatió con toda su cohorte; así que, en carbón se tornó el fulgor de que gozaron, y en vez de diáfanos, de sombras se llenaron.

6. El infierno se fundó en la caída del Demonio

En la caída del Demonio surgieron estas tinieblas exteriores que albergan todos los suplicios, porque los ángeles perdidos recibieron, en vez de la gloria preparada para ellos, la miseria de infinitos tormentos y, a cambio del fulgor de que gozaron, la más lóbrega sombra. ¿Cómo? Cuando el ángel soberbio se alzó como una serpiente, se ganó la prisión del Hades, pues nadie puede prevalecer sobre Dios. ¿Acaso conviene que en un mismo pecho haya dos corazones? Tampoco en el cielo debe haber dos dioses. Pero como el Demonio, con sus huestes, irrumpió encumbrado en su soberbia, encontró un pozo de perdición preparado para él. Así también, cuantos le imiten en sus actos participarán de sus tormentos según lo que merezcan.

101. Palabras del Demonio

«Heme aquí, arrojado de los cielos y vencido, pues quise luchar con mis ángeles contra los ejércitos del Altísimo y no pude resistir; pero mira, ahora he descubierto al hombre en la tierra: desatando contra él mi ira, me vengaré sin piedad. ¡Oh sí, haré con el hombre en la tierra lo que tramé hacer en el Cielo: me asemejaré al Altísimo! Y si el Señor es justo, no me arrebatará este poder, pues el hombre, dándome su acuerdo, habrá desobedecido a Dios».
Y hablando así en su corazón, el Demonio urdió todas sus artimañas contra el hombre: este se apartó de Dios y siguió al Diablo, el cual lo encadenó tan fuertemente a sí mismo, que el hombre le adoró en lugar de a Dios y renegó del Señor, Creador suyo.”

Fuente: http://www.hildegardiana.es/31scivias/index.html

Gustave Doré. el ángel caído. Crédito: Getty images

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